Dr. Carlos Godoy | Fracturas de Radio Distal
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FRACTURAS DE RADIO DISTAL

El radio es uno de los dos huesos del antebrazo y tiene gran importancia dentro de la funcionalidad de nuestra mano. Las fracturas de radio distal son el 17% de todas las fracturas en el adulto. Se observan con mayor frecuencia en pacientes del sexo femenino postmenopáusicas entre los 60-70 años. Sin embargo pueden presentarse en cualquier rango de edad.

SINTOMAS Y VALORACIÓN

El paciente llega a buscar atención médica posterior a un traumatismo en la palma que puede ser tan leve como una caída de su propia altura, el cuadro clínico que presenta es dolor, aumento de volumen, en ocasiones deformidad e incapacidad funcional. Necesitamos evaluar la sensibilidad y la circulación de esta mano, además de explorar que no exista herida en la piel, para descartar que se trate de una fractura abierta. Dentro de los estudios que deben pedirse están las radiografías simples en 2 posiciones en donde podremos confirmar la sospecha de fractura, dependiendo la personalidad de la fractura evaluaremos la necesidad de otro estudio de imagen como el TAC.

TRATAMIENTO

Dentro de los factores que marcan la pauta para el tratamiento se encuentra la edad, la mano dominante, el trabajo que desempeña, la actividad física, la calidad ósea, la angulación y el desplazamiento, si la fractura involucra la articulación o no, y si es abierta o cerrada. Generalmente se requiere someter al paciente a una reducción bajo anestesia, es entonces donde se evalúa la estabilidad de la fractura y de acuerdo a los factores ya mencionados se toma una decisión terapéutica, la cual puede ir desde la colocación de un molde de yeso, colocación de clavillos, colocación de fijación externa, hasta reducción abierta y colocación de placa y tornillos.
Se ha visto que en fracturas con reducciones adecuadas y estables, tratadas con clavillos y molde, tienen buenos resultados funcionales a largo plazo, pero el tiempo de recuperación y de reincorporación a sus actividades diarias es más largo. Por lo que, en pacientes con fracturas articulares o en pacientes jóvenes con actividad física alta, se ha observado que el tratamiento quirúrgico es preferido, ya que disminuye de 6 a 8 semanas de un yeso a 3 de inmovilización con una férula que se puede retirar en pacientes que se operan, por lo que pueden reincorporarse más rápido.
La rehabilitación y el seguir las indicaciones adecuadamente es una parte importante.