Dr. Carlos Godoy | Meralgia femorocutánea
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MERALGÍA FEMOCUTÁNEA

Los nervios periféricos transmiten la señal del cerebro hacia las extremidades para la sensación superficial del medio ambiente (Nervios Sensitivos), así como para la activación de las contracciones musculares que impulsan la movilización de los mismos (Nervios Motores). El paso de los mismos por los tejidos blandos, músculos, articulaciones y huesos debe de estar libre y no impedir su paso para la transmisión de la señal. Un traumatismo, inflamación o compresión mecánica puede alterar esta señal, volviéndose una sensación dolorosa de tipo ardoroso acompañado de parálisis o disfunción de un grupo muscular en específico.

SINTOMAS Y VALORACIÓN

Este nervio puede verse afectado en su trayecto a nivel abdominal cuando el paciente presente un aumento de la presión intraabdominal. Esto puede suceder durante el embarazo, el incremento del tamaño abdominal por la obesidad, ascitis (liquido intraabdominal) y en la presencia de tumores.

El cuadro clínico típico es dolor y parestesias (hormigueo en el territorio del nervio) en la cara anterolateral del muslo. Parestesias (sensación de hormigueo en región inervada por el nervio) o aumento de volumen.

TRATAMIENTO

El objetivo es prevenir la compresión del nervio, por lo que se indica, de primera instancia: no realizar las actividades o movimientos que desencadenan el dolor, la pérdida de peso, el uso de ropa holgada, o el uso de cinturones. Cuando el dolor es muy severo está indicado el bloqueo del nervio con corticoesteroides para disminución de la inflamación.